Dr Cionci y el síndrome de la primera línea
Una respuesta al Dr Andrea Cionci sobre el trabajo esencial de quienes luchan por la Sede Apostólica en la actual crisis de la Iglesia Católica.
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Una respuesta al Dr Andrea Cionci sobre el trabajo esencial de quienes luchan por la Sede Apostólica en la actual crisis de la Iglesia Católica.
Mons. Gracida, obispo emérito de Corpus Christi (Texas), falleció en vísperas de San Atanasio, el 1 de mayo de 2026, a los 102 años. Veterano de la Segunda Guerra Mundial, pastor nombrado obispo por el Papa Juan Pablo II, y uno de los rarísimos obispos que públicamente cuestionaron la legitimidad pontificia de Jorge Mario Bergoglio, atravesó un siglo entero sin nunca rendirse. Su vida es una trayectoria rectilínea: del tirador de B-17 al defensor solitario de la Fe, no hizo más que cambiar de uniforme.
El 13 de junio de 2026, aniversario de la segunda aparición de Fátima, el padre Nazareno Lanciotti será elevado a los altares. Este misionero, figura de proa del Movimiento Sacerdotal Marial (MSM), dio su vida por un mensaje que integra la denuncia de la infiltración de la Iglesia. Hoy, la jerarquía romana organiza su beatificación: ¿un homenaje sincero, o una maniobra de recuperación para desactivar las profecías del ‘Libro Azul’?
«¿Acaso nuestra ley condena a alguien sin antes oírlo y saber lo que ha hecho?» (Juan 7:51)