Somos católicos 'normales', sin etiqueta, sin obediencia, respetuosos del Verdadero Magisterio encarnado por los papas legítimos, y que buscamos la verdad.

¿Por qué un blog de información católica multilingüe?

Habría que estar ciego para no ver el estado de descomposición en el que se encuentran el Vaticano y la jerarquía católica actual. Una degradación que ilustra maravillosamente 'Tucho' Fernández, el hombre de rojo supuestamente encargado de proteger la fe de los fieles. Una banda de demoledores está abiertamente en acción ante nuestros ojos desde la partida de Benedicto XVI.

Benedicto XVI jugaba el difícil papel de Katechon frente al auge del gnosticismo, del paganismo y de la masonería eclesiástica encarnada por la famosa 'Mafia de St Gall'. Se apartó hace ahora trece años, dejando el lugar a los conspiradores sin por ello renunciar a su cargo de Sucesor de Pedro. Desde entonces, el Verdadero Magisterio está en letargo.

Deberíamos pasar nuestro tiempo lamentando esta situación donde una nueva estirpe antipapale ha logrado ocupar el Vaticano, pasando la mayor parte de su tiempo destruyendo una construcción de veinte siglos, esforzándose por devaluar la santa liturgia, socavar los dogmas, y vender a los católicos a los defensores del Nuevo Orden Mundial.

El episodio del covid fue un verdadero revelador al respecto: 'Francisco' hizo de la vacunación un 'acto de caridad', y todos los medios llamados católicos siguieron el paso, llevando a la mayoría de los fieles a someterse a las obligaciones gubernamentales, a aceptar el cierre de las iglesias, así como a los sacerdotes a untarse concienzudamente las manos con gel hidroalcohólico para la celebración y distribución de la eucaristía.

Así es como los católicos de Francia pudieron descubrir, para quienes no se habían percatado antes, que 'La Croix', el periódico oficioso del establishment católico, era un órgano de propaganda y no de información, igual que la mayoría de los medios llamados católicos de nuestro país.

Maravillas que el Señor obra para nosotros.

Pues bien, donde abunda el mal, sobreabunda la gracia (Rm 5,20), y asistimos actualmente a un florecimiento de autores de talento, por todas partes (Italia, USA, España, América Latina, ...), un poco en todos los sentidos, con una bella energía de resistencia al mal y a las fuerzas anticatólicas en acción, cada vez menos ocultas, cada vez más evidentes a los ojos de quienes quieren ver.

El católico poco curioso casi no verá nada de todas estas reflexiones e informaciones, bien escondidas por los medios de comunicación masivos; el que quiere informarse verdaderamente, ese tiene todavía la posibilidad de buscar en diferentes sitios y hacerse una idea personal sobre los temas de importancia. O bien ir a sitios de reinformación católica como este.

Aream Suam no busca cumplir un papel pseudomagisterial, sino servir como caja de resonancia a informaciones poco conocidas o a la reflexión de autores que no tienen la notoriedad que merecerían. ¿Tener la ambición de separar ipso facto el trigo de la cizaña? muy poco para nosotros, que sabemos bien que la criba, en este período turbulento, se hará al viento de la historia y sobre todo al del Soplo del Espíritu Santo.

Los últimos grandes papas, Juan Pablo II y Benedicto XVI, fueron también grandes expresiones del Magisterio. Quizás las neuronas de los creyentes se hayan un poco relajado olvidando el arte del pensamiento crítico. Ha llegado la hora, ahora, de pasar a un modo de pensamiento y Encuentro más personal, más exigente, menos gregario. Nuestra modesta ambición: ser un incordio para el cerebro católico en estos tiempos apocalípticos.