Human Rights Watch critica el acuerdo Vaticano-China ante el aumento de represión contra los católicos
El acuerdo Vaticano-China sobre obispos, opaco y criticado, facilita la represión de la Iglesia clandestina. Detenciones, demolición de templos y control estatal aumentan. Aunque el Papa puede vetar nombramientos, no lo hace. La "sinización" impone ideología comunista, limitando la libertad religiosa. La Santa Sede no ha respondido a las denuncias.