El arzobispo católico Flavio Pace hizo la Señal de la Cruz mientras que la arzobispa anglicana de Canterbury Sarah Mullally realizaba una 'bendición' en la Capilla Clementina durante una visita al Vaticano.
La arzobispa anglicana de Canterbury ha dado una 'bendición' en la tumba de San Pedro con la presencia de un arzobispo católico.
Al recibir a la primada anglicana, León XIV mencionó los «nuevos problemas» surgidos entre Roma y Canterbury, uno de los cuales estaba precisamente frente a él: la llamada arzobispa que regresaba de la farsa de «bendecir» a dos pasos de la tumba de Pedro mientras un obispo se santiguaba, desafiando la verdad sacramental.
La lealtad del Papa León XIV reside en el globalismo, no en el cristianismo. Aboga por la inmigración masiva, comparando a los migrantes con la Sagrada Familia, mientras ignora el crimen y la erosión cultural. El Vaticano, vinculado a las élites globalistas, promueve el multiculturalismo, apoyando agendas de izquierda. El cambio de la Iglesia se alinea con el "nuevo orden mundial", socavando los valores occidentales. La postura del Papa refleja objetivos globalistas, no principios cristianos, convirtiéndolo en un Caballo de Troya para destruir el cristianismo y Occidente desde adentro.
León XIV usó a San Agustín como símbolo de diálogo interreligioso en su viaje a Argel, pero el Agustín real fue un polemista que combatió herejías sin concesiones. Defendió la verdad absoluta, justificó la coerción religiosa y rechazó el relativismo. Su figura no encaja en el discurso de apertura actual, sino en la defensa intransigente de la ortodoxia.
Estos falsarios usan a la Virgen cuando les conviene para fundamentar sus herejías, cuando no, abominan de sus atributos. Un paso más hacia la Nueva Religión Mundial sin Cristo
No, no existe una “comunión” entre cristianos y musulmanes
Hay palabras que en política sirven para adornar un discurso, pero que en boca de un papa o de una cuenta pontificia no pueden usarse como si fueran plastilina. “Comunión” es una de ellas.