CIUDAD DE MÉXICO— Uno de los santuarios marianos más importantes del mundo se ha visto envuelto en un escándalo que involucra al presunto crimen organizado.
En una decisión sumamente irregular tomada el Domingo de Pentecostés, el Cardenal Carlos Aguiar Retes restituyó al Padre Efraín Hernández Díaz como rector de la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe, a pesar de que el propio Capítulo de Canónigos del santuario (el consejo oficial de sacerdotes de alto rango que asesoran al rector y ayudan a gobernar el santuario nacional) había presentado pruebas de «vínculos con grupos del crimen organizado (lavado de dinero)», amenazas de muerte, intimidación, acoso laboral y graves irregularidades financieras que amenazaban el futuro mismo del santuario católico más importante de México.
La Basílica de Guadalupe es uno de los santuarios católicos más visitados del planeta, atrayendo a más de 20 millones de peregrinos cada año y gestionando millones de dólares en ofrendas y donaciones de los fieles.
La denuncia formal del Capítulo, fechada el 19 de septiembre de 2025, describía una grave situación de mala conducta en el seno del santuario nacional. Los sacerdotes de mayor rango advirtieron que las acciones del rector estaban poniendo en peligro la correcta gestión financiera de los bienes de la Basílica (en contravención de los artículos 21 a 30 de los Estatutos del propio Santuario) y su estatus legal como entidad eclesiástica pública.
Entre las acusaciones más graves que figuraban en el documento se encontraban:
gestión irresponsable de las finanzas y los bienes de la Basílica;
eliminación de documentación confidencial, extractos bancarios, registros de propiedad y datos confidenciales de empleados;
contratos con personas físicas y empresas de dudosa solvencia fiscal y financiera;
“vínculos con grupos del crimen organizado (lavado de dinero)”;
La intimidación por parte de estos individuos, incluidas las amenazas de muerte, el acoso laboral y psicológico, son acciones que, según los cánones, podrían desencadenar un posible escándalo tanto dentro como fuera de la Iglesia.
La denuncia afirmaba además que el rector mostraba “falta de criterio y desorden psicológico y espiritual”, alegando que estaba “asesorado por terceros que forman parte de estos grupos corruptos de poder y maldad”, y solicitaba explícitamente que no se le permitiera al padre Hernández regresar como rector o como canónigo de la Basílica de Guadalupe, advirtiendo que su restitución “traería una ola de venganza y desolación”.
El cardenal Aguiar reconoció la gravedad de las acusaciones en aquel momento. El 20 de septiembre de 2025, emitió dos decretos oficiales (817/2025 y 890/2025) destituyendo al padre Hernández como rector. Se abrió una investigación preliminar canónica formal (IP 17/2025) y se encargó a la firma internacional de auditoría Deloitte la realización de una auditoría financiera exhaustiva del santuario.
Sin embargo, el domingo de Pentecostés, 24 de mayo de 2026, el cardenal convocó al Capítulo a puerta cerrada con poca antelación. Una grabación de audio de 16 minutos de la sesión, que ha circulado entre personas cercanas a la Iglesia, capta al cardenal Aguiar informando a los sacerdotes que tanto la auditoría de Deloitte como la investigación canónica no habían encontrado irregularidades. No obstante, de manera extraoficial, LifeSite fue informado por una persona cercana a los investigadores de que los resultados de ambas investigaciones eran desfavorables para el rector, Hernández Díaz.
El cardenal restituyó inmediatamente al padre Hernández como rector —verbalmente y en el acto— sin divulgar ninguna parte del informe de auditoría ni emitir ningún decreto escrito formal. Según fuentes familiarizadas con los procedimientos de gobierno eclesiástico para un santuario nacional, esta restitución verbal inmediata es sumamente irregular. Normalmente, el cardenal debe presentar una terna —una lista de tres candidatos calificados— a la Conferencia Episcopal Mexicana (CEM) para su revisión y aprobación. Este paso se omitió por completo.
El testimonio verbal compartido con LifeSiteNews añade otro elemento preocupante. El rector Hernández Díaz había instalado previamente guardias armados privados en cada piso de la Basílica para proteger al rector restituido, sin informar a los sacerdotes. Los canónigos afirman haberse sentido intimidados y amenazados desde entonces.
Últimas novedades al 28 de mayo de 2026:
El periódico mexicano Excélsio publicó un artículo que respalda firmemente la restitución, presentándola como una medida que “fortalece el liderazgo” del Cardenal Aguiar y “pone fin a un período de incertidumbre”. Afirma que no se encontraron irregularidades y destaca la importancia de la Basílica de cara al Mundial de 2026.
Por el contrario, el comentarista político Pedro Ferriz de Con, durante una transmisión en vivo en su canal de YouTube, describió la situación como un “robo sistemático de limosnas” en la Basílica. Señaló que el rector había sido suspendido y posteriormente restituido, lo que generó una confrontación pública con el Capítulo de Canónigos. Ferriz afirmó que el asunto ya llegó a la Conferencia Episcopal Mexicana y al Nuncio Apostólico.
Guillermo Gazanini, autor del blog Sursum Corda en el prestigioso sitio católico InfoVaticana , revisó personalmente la carta de queja original del Capítulo, fechada el 19 de septiembre de 2025, y los dos decretos de destitución. No ha visto el informe de auditoría de Deloitte ni ningún documento formal de reincorporación. (Véase su artículo del 25 de mayo aquí y el nuevo artículo del 28 de mayo ).
Otro artículo publicado el mismo día en InfoVaticana bajo el seudónimo SPECOLA va aún más allá, afirmando que «los narcotraficantes han entrado en la Basílica» y que los sobornos regulares y los gastos ocultos llegan al propio Cardenal Aguiar.
Estas acusaciones adicionales aún no han sido verificadas por LifeSiteNews.
El jueves, LifeSiteNews envió preguntas por escrito al cardenal Carlos Aguiar Retes a través de la cancillería de la arquidiócesis y está a la espera de una respuesta.
Hasta el 28 de mayo de 2026, la Arquidiócesis de México no ha emitido ninguna declaración pública, ni ha publicado ningún resumen ni el informe completo de la auditoría de Deloitte, ni ha emitido ningún decreto oficial sobre la restitución. La noticia había aparecido casi exclusivamente en español en InfoVaticana hasta que los principales medios de comunicación la cubrieron el jueves.