Bamberg alquila a Darth Vader para el culto, los Jesuitas entregan el lugar de nacimiento de Xavier al yoga y a Krishna, y la máquina sinodal mancha a Courage mientras reabre el “matrimonio” gay como algo a ser “discernido”.
Mons. Gracida, obispo emérito de Corpus Christi (Texas), falleció en vísperas de San Atanasio, el 1 de mayo de 2026, a los 102 años. Veterano de la Segunda Guerra Mundial, pastor nombrado obispo por el Papa Juan Pablo II, y uno de los rarísimos obispos que públicamente cuestionaron la legitimidad pontificia de Jorge Mario Bergoglio, atravesó un siglo entero sin nunca rendirse. Su vida es una trayectoria rectilínea: del tirador de B-17 al defensor solitario de la Fe, no hizo más que cambiar de uniforme.
Acabo de hablar con un amigo íntimo del Obispo René Gracida que estaba con él cuando falleció pacíficamente esta mañana en su hogar. Ambos coincidimos en que fue un hombre santo y uno de los mejores obispos de nuestro tiempo.
El Obispo Emeritense René Henry Gracida, quinto Obispo de la Diócesis de Corpus Christi, ha fallecido. Sirvió desde 1983 hasta 1997.
Permaneciendo sordo hasta ahora a las gestiones realizadas por el Superior General de la Fraternidad San Pío X para obtener de su parte una simple audiencia, el papa León XIV recibió en el Vaticano, este lunes 27 de abril, con todos los honores debidos a un arzobispo, a la representante oficial del cisma anglicano, que fomenta el lobby LGBT, se declara abierta a la posibilidad del aborto y ha recibido una ordenación inválida, perpetrada en desprecio del derecho divino.
John-Henry Westen habla con Paul Kramer sobre la controversia que rodea la renuncia del Papa Benedicto XVI y si cumplió los requisitos del derecho canónico. La discusión se centra en la distinción entre munus (oficio) y ministerium (ministerio), y cómo esa diferencia podría afectar la legitimidad de posteriores reivindicaciones papales. La conversación explora cuestiones teológicas más amplias sobre la autoridad papal, la herejía y la continuidad en el liderazgo de la Iglesia. También se examinan las implicaciones para los pontificados del Papa Francisco y el Papa León XIV, subrayando los debates continuos dentro de los círculos católicos sobre la autoridad, la claridad y la fidelidad a la tradición.