Casi veinte años antes de que el padre Pío profetizara sobre la falsa Iglesia controlada por Satán, en una transmisión radiofónica, describiendo los tiempos del Anticristo, un santo varón como Fulton Sheen dijo: «Hasta los elegidos serán engañados. Satán organizará una contra-Iglesia que será el mono de la Iglesia, porque el demonio es el mono de Dios. Será el cuerpo místico del Anticristo, que por fuera parecerá el cuerpo místico de Cristo».
En el mes de julio traté en este blog sobre el abusador sexual, el padre Eleuterio Vásquez González, apodado Lute, defendido a ultranza por Robert Francis Prevost, quien incluso persiguió al abogado de las víctimas, el sacerdote exorcista Ricardo Coronado, sirviéndose no solo de calumnias vehiculadas por artículos y libros, sino aprovechando sobre todo la complicidad del obispo de Colorado Springs, James Robert Golka. León XIV apreció tanto el trabajo realizado por Golka que lo nombró obispo de Denver, con el fin de perseguir a otro exorcista incómodo, muy famoso en Estados Unidos: el padre Chad Ripperger.
Nuestro simpático obispo ordenó a Ripperger que suspendiera durante un año apariciones públicas, homilías difundidas en línea y escritos. El padre Coronado conoce muy bien al obispo Golka y ha asegurado que Ripperger no aceptó esta imposición de manera consensuada, como afirma la diócesis, sino que se sometió al abuso. Golka, de todos modos, no está solo, pues con un comunicado del 3 de junio, el cardenal Robert McElroy destituyó al monseñor Stephen Rossetti de su cargo de exorcista de la arquidiócesis de Washington, después de que este afirmara públicamente que muchas apariciones de ovnis podrían estar relacionadas con la acción de los demonios (lo mismo que ha dicho Ripperger).
Durante una conversación mantenida en el mes de marzo entre Shawn Ryan y el padre Ripperger, este denunciaba el malestar del Vaticano hacia su persona. La conversación duró más de cuatro horas y solo reproduzco algunos fragmentos.
Entrevistador: No sé cómo decirlo… la Iglesia, la jerarquía, alguien no quiere que hagas esto. Es cierto. Y así, cuando hablas de conocimiento oculto, este colega tuyo que me lo ha dicho, ha dicho que los demonios están revelando los pecados de personas muy altas en la Iglesia católica, y no quieren que esos pecados salgan a la luz. Y parece que quieren que te vayas. ¿Por qué? ¿Es esto el conocimiento oculto del que hablas?
Ripperger: En el ritual existe lo que llaman «Capítulo Primero», es decir, un conjunto de rubricas sobre cómo proceder y qué ocurrirá en el contexto de una sesión (exorcismo ndr). Una de ellas prevé que los demonios revelen los crímenes que han sido cometidos. En los casos en los que he estado involucrado, no han revelado mucho sobre los crímenes de las autoridades civiles, sino más bien sobre rituales y crímenes muy específicos que personas de la jerarquía han cometido. Y así han hablado de detalles muy precisos. Y no solo me ocurre a mí: otros exorcistas también reciben fragmentos de estas cosas. No tienen necesariamente la misma comprensión plena que yo, porque los demonios han revelado más o menos la visión completa de lo que está ocurriendo en la Iglesia: que la estructura de autoridad ha sido espiritualmenta comprometida por algunas de las personas que la integran y que, evidentemente, están involucradas en cosas en las que no deberían estar.
Incluso los nombres de las personas involucradas, no solo a mí, sino también a otros exorcistas, han dicho efectivamente: «Sí, han mencionado a esta persona en concreto, a esta otra», y así sucesivamente. Así que tenemos un cuadro bastante claro. Y, por cierto, no soy el primero al que le ocurre algo así. El padre Amorth, que fue el jefe de los exorcistas en Roma durante unos cuarenta años, se quejaba precisamente de este problema, que venía de lejos desde que comenzó a ejercer como exorcista.
Uno de los jefes de los exorcistas en Roma —no digo el nombre para que la gente no me llame para preguntar quiénes son esas personas— se quejaba del mismo problema idéntico que tenemos nosotros: personas bastante altas… Ahora, no sé cuánto me conozcan específicamente por mi nombre, pero sospecho que saben quién soy y qué hago. Sé también que algunos de ellos, no sé los nombres concretos, pero hay algunas personas que trabajan en el Vaticano, simplemente no están contentas con parte del trabajo que estoy haciendo.
Hay momentos, como en un caso en el que estoy trabajando ahora mismo, en los que mientras celebro la Misa —con la que a menudo comenzamos las sesiones— el demonio se manifiesta durante la celebración, lo que me indica que Dios le ha ordenado que me diga algo. Y durante la sesión sale a la luz algo, muy a menudo relacionado con esta situación. He tenido más de un caso en el que se habla de lo que está ocurriendo en la Iglesia: su liderazgo, no todo, pero una parte, está moralmente comprometido e involucrado en cosas muy oscuras.
Ripperger continúa su discurso explicando la relación entre homosexualidad, pederastia y sacerdocio: «Tomemos, por ejemplo, la pederastia y cosas similares: esto ocurre porque los satanistas, los masones y los comunistas se infiltraron en la Iglesia católica en los años 30, 40 y 50, y se dedicaban a estas cosas».
En otra entrevista del mes de abril, el exorcista declaró a Tucker Carlson que Estados Unidos está bajo el poderoso ataque de cinco demonios, llamados «los Generales»: Baal (fornicación e impureza); Asmodeo (homosexualidad masculina); Lilith (lesbianismo); Leviatán (más agresivo que Lilith); Bafometo, también conocido como Moloc (sacrificios de niños).
Alguien podría pensar que estas revelaciones de los demonios están exageradas y, por tanto, no son creíbles; al contrario, creo que Ripperger se ha contenido mucho al decir la verdad sobre la falsa Iglesia controlada por Satán.
El 17 de febrero de 1917, fray Maximiliano Kolbe estaba en la plaza de San Pedro y asistió a una manifestación de masones que, en honor a Giordano Bruno, ondeaban bajo las ventanas del Papa una bandera negra con la imagen de San Miguel Arcángel bajo los pies de Lucifer; otros estandartes ensalzaban a Satán, y en uno de ellos se leía: «Satán gobernará en el Vaticano y el Papa le servirá como guardia suiza». Parecerá extraño, pero los masones anunciaron una parte del Secreto de Fátima mucho antes que Lucía.
El joven franciscano Kolbe quedó tan impactado por la inercia de los cristianos ante una masonería tan belicosa, que el 16 de octubre del mismo año fundó la Milicia de la Inmaculada; al contrario, cardenales y obispos que hoy deberían intervenir con firmeza ante esta situación dramática de la Iglesia, permanecen inertes.
Me gusta concluir con una consideración que retomo de mi libro de mayo de 2025, que, por cierto, es el primero en exponer de manera sistemática la diabólica naturaleza de Jorge Mario Bergoglio, fundador de la falsa Iglesia gobernada por Satán:
En la Evangelii gaudium (46), Francisco escribió: «La Iglesia “en salida” es una Iglesia con las puertas abiertas». La falsa Iglesia de Bergoglio es verdaderamente «en salida»… de cabeza, y en lugar de «abrir las puertas» ha abierto las piernas, justo como «Babilonia la grande, la que ha embriagado a todas las naciones con el vino de su desenfrenada prostitución» (Ap 14,8).